¿Conocemos al pisco?

Por años, la batalla por nuestra bebida nacional ha sido “trending topic” en cualquier competencia internacional, podríamos casi dividir al mundo cuando preguntamos de donde proviene el Pisco, hemos creado todo tipo de mercancía que nos hace sentir orgullosos e inflar el pecho porque el Pisco es peruano, y somos capaces de discutir contra cualquiera que diga lo contrario. Sin embargo ¿Conocemos al Pisco?

Estoy segura de que más de uno lanzaría un contundente “Sí” incluso ligeramente ofendidos por la naturaleza de la pregunta, pero qué pasaría si la pregunta sería por cómo se originó, los lugares de producción, cómo se produce y de qué uvas, el grado alcohólico, la cantidad de pisco que tomamos, etc. Pues bien, probablemente antes esas interrogantes, nos detengamos un momento antes de responder o quizás, exista quiénes ni siquiera las respondan.

Aunque suene poco creíble para algunos, no todo el Perú produce esta peculiar bebida, son en realidad muy pocas las ciudades que tienen a su cargo engrandecer la denominación de origen del aguardiente bandera. Las zonas oficialmente reconocidas son Lima, Ica, Arequipa, Moquegua y Tacna (en los valles de Sama, Caplina y Locumba).

Esta producción se da con 8 cepas de uva que dividimos entre las aromáticas: Moscatel, Italia, Torontel y Albilla; y las menos aromáticas: Quebranta, Mollar, Negra Criolla y Uvina (en sólo el departamento de Cañete en los valles de Pacarán, Lunahuana y Zuñiga). Guardando a su vez innumerables historias, leyendas y costumbres que influenciaron a lo que hoy conocemos por pisco.

Teniendo esas generalidades, espera aquí un momento y ponte a pensar en la cantidad de botellas de pisco que tienes en casa en comparación a otras bebidas; y cuando fue la última vez que tomaste una copa de pisco sour o una de pisco puro. Si tu respuesta es muy poco o nada, te quiero contar que ese es el problema de nuestra querida bebida y de nuestros productores.

En comparación con nuestro vecino competidor, nos quedamos muy atrás en consumo, ya que en el Perú se toma 0.6 litros per cápita al año, mientras que en el país colindante se toma 2.2 litros per cápita al año y si eso no es suficiente, importan también pisco peruano.

Lamentablemente, el poco apoyo que tiene del consumidor no es su único obstáculo. Los productores han pedido, por años, un mayor apoyo a la comisión reguladora del pisco peruano, debido a que los problemas de producción adulterada e imitaciones han dañado seriamente a los pequeños productores.

Si esto aún no te resulta alarmante, los catadores pisqueros certificados en el Perú son cada vez menos, la comisión del pisco peruano se disolvió y se dejó de certificar a estas personas en el 2018, entre muchas otras funciones que dejaron olvidadas como la promoción del turismo a las zonas pisqueras, rutas del Pisco, etc.

Estos problemas afectan directamente a los campos en los que se cultiva nuestras maravillosas uvas, sin protección, sin apoyo del consumidor, sin gente calificada para evaluar el producto, sin turismo, nuestras tierras sobreviven solamente de la mano  de los productores y el turismo local, y ¿Qué sucedería si esto acabase de un día al otro? Aunque nadie, si quiera lo hubiese imaginado en alguna pesadilla, esto sucedió a raíz de la pandemia.

Sabiendo esto, serías ahora capaz de responder si ¿Conoces realmente el pisco y sobre todo, si lo valoras como nuestra bebida nacional? La respuesta es simple, cuando el pecho se te infle de orgullo por nuestro maravilloso pisco peruano, piensa en quienes lo hacen posible y qué haces tú para ayudarlos. 

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